
Ser docente hoy es asumir una de las tareas más nobles y desafiantes de nuestra sociedad: formar personas capaces de transformar su realidad con conocimiento, empatía y sentido crítico. Educar no es solo transmitir contenidos, sino acompañar procesos humanos, despertar la curiosidad y fortalecer la esperanza en un mundo cambiante. En estos tiempos, donde la información abunda, pero el sentido escasea, el rol del profesor se vuelve esencial para guiar, orientar y dar significado al aprendizaje. Ser docente implica creer en el potencial de cada estudiante, apostar por el diálogo, la diversidad y la construcción colectiva del saber. Es también un acto de compromiso social y ético, que busca reducir desigualdades y abrir caminos de oportunidad. Educar es sembrar futuro, es construir ciudadanía y conciencia crítica. En la actualidad, el maestro no solo enseña, inspira y acompaña la transformación personal y comunitaria. Por eso, la docencia sigue siendo una vocación profundamente humana, una profesión que mantiene viva la esperanza en la educación como herramienta de cambio y justicia social.
Nuestro desafío es hacer realidad estas palabras, transformar vidas a través de la educación y ser los protagonistas de estos cambios, convicción que debe partir por nosotros mismos, encarnar en cada momento las Fortalezas del Carácter y proyectarlas en nuestro campo profesional es el primer paso para avanzar en este camino institucional.
Confiamos en que juntos lo lograremos.
Atte. Dirección Colegio San Andrés.












